EL MARTIR DE LAS CATACUMBAS (Parte VI)
La gran nube de Testigos
Todos estos murieron en fe
 
No tardo el nuevo convertido en conocer mucho mas sobre los cristianos.

Después de un breve reposo, se levanto y se reunió con Honorio, quien se ofreció para mostrarle aspectos del lugar en donde moraban. Pues aquellos a quienes había visto en el servicio que hubo, eran solamente una parte de los moradores de las catacumbas. Su numero se elevaba a muchos miles, y se hallaban diseminados por su vasta extensión en pequeñas comunidades, cada una de las cuales tenia sus propios medios de comunicación con la ciudad. asi fue que el camino gran distancia acompañado por Honorio. Se maravillaba sobremanera del numero de personas a quienes encontraba; y aunque sabia que los cristianos eran numerosos, no suponía siquiera que tan vasta proporción de ellos tuviera la valentía de escoger esa vida en las catacumbas.

Tampoco era su interés por los muertos menor que por los vivos. Al pasar al lado de sus tumbas leía cuidadosamente las inscripciones en ellas y en todas ellas descubría la misma fe inconmovible y la sublime esperanza. Se deleitaba leyéndolas, y el devoto interés que Honorio prestaba a estas piadosas memorias lo convertía en el mas simpático de los guías.
- Aquí, dijo Honorio - , reposa un testigo de la verdad Marcelo miro hacia donde le señaló y leyó lo siguiente
PRIMICIO, EN PAZ, DESPUES DE MUCHOS TORMENTOS, EL MAS VALIENTE DE LOS MARTIRES. EL VIVIO COMO TREINTA Y OCHO AÑOS. ESTE ES UN RECUERDO DE SU ESPOSA QUE AMABA AL QUE BIEN LO MERECIA.
 
- Estos hombre - dijo Honorio -, nos enseñan como deben como deben morir los cristianos. Mas allá hay otro, que también sufrió si mismo que Primicio.
 
PABLO FUE MUERTO SUFRIENDO TORTURAS, A FIN DE QUE GOZARA DE LAS ETERNAS BIENAVENTURANZAS
- Y allá - dijo Honorio -, esta la tumba de una noble dama, quien mostró una fortaleza tal que solamente Jesucristo puede conceder aun al mas débil de sus seguidores en la hora de la necesidad:
CLEMENCIA, TORTURADA, REPOSA, ELLA RESUCITARA
 
- Si fueres llamado - dijo Honorio -, a pasar por el articulo de muerte, el espíritu instantáneamente es "ausente del cuerpo y presente con el Señor". La prometida vuelta de nuestro Señor, la cual puede suceder en cualquier momento, constituye "la bendita esperanza" de los cristianos adoctrinados. "Porque el mismo Señor descenderá del cielo con aclamación, con voz de arcángeles, y con trompeta de Dios; y los muertos en Cristo resucitaran primero: luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, seremos
arrebatados juntamente con ellos en las nubes a recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor".Honorio continuo diciendo, - Aquí reposa Constancio, quien en doble sentido fue constante a su Dios mediante una doble prueba. primero le dieron veneno; pero como esto no le hiciera ningún efecto, fue muerto a espada.
 
EL TRAGO MORTAL NO SE ATREVIO A PRESENTAR A CONSTANCIO LA CORONA QUE SOLO AL ACERO
FUE PERMITIDO OFRECERLE.
 
Así caminaron a lo largo de las murallas leyendo las inscripciones que se les presentaba a ambos lados. Nuevos sentimiento asaltaron a Marcelo, conforme leía el glorioso catálogo de nombres. Para el fue toda una historia de la Iglesia de Jesucristo. Aquí estaban los actos de los mártires expuestos ante el en palabras de fuego. Los rudos cuadros que adornaban muchas de las tumbas llevaban en si todo el sentimiento que las
mas bellas obras de los hábiles artistas no podían producir. las letras rudamente labradas, la escritura y los errores gramaticales que caracterizaban a muchos de ella, constituían las pruebas tangibles de los tesoros del Evangelio a los pobres y a los humildes. "No muchos sabios, no muchos poderosos son los llamados"; pero "a los pobres es anunciado el Evangelio".

En muchos de ellos había un monograma, el cual se formaba de las letras iniciales de los títulos de Cristo ("Cristo el Senior" en griego), las letras "X" y "P" unidas formando un monograma. Algunas llevaban una rama de palma, emblema de la inmortalidad y de la victoria, la señal de aquellas palmas de gloria que ha de exhibir en sus manos los innumerables redimidos que comparecerán ante el trono. Otras exhibían mas ingeniosas y significativas inscripciones.

- ¿Que es esto? - irrumpió Marcelo, señalando un cuadro de un barco.
- Enseña que el espíritu redimido navega desde la tierra al reposo del cielo.
- Y ¿que significa un pescado que he visto ya varias veces?- Usamos el pescado porque las letras que forman su nombre en griego son las iniciales de las palabras que expresan la gloria del cristiano. La "I" representa "Jesús", la "X" Cristo; la "o" y la "u" representan al "Hijo de Dios"; la "S"(griega) "Salvador", es así pues que el pescado simboliza en su nombre: "Jesucristo, el Hijo de Dios, el Salvador".- ¿Que es este otro cuadro que he visto igualmente repetirse: un barco y un enorme monstruo marino?
- Ese es Jonás, el profeta de Dios, de quien tu hasta el momento no conoces nada.
Honorio en seguida le relato la historia de Jonás, y le explico como el
escape de Jonás del vientre del pez recordaba y exponía al cristiano su redención de las tinieblas de la tumba.
- Esta gloriosa esperanza de la resurrección es un consuelo inapreciable - dijo el - , y nos encanta tenerlo presente por medio de diferentes símbolos. Allí también tiene un símbolo de la misma bendita verdad: la paloma llevando a Noe la rama de oliva. - Tuvo que relatar a Marcelo la historia del diluvio, a fin de que pudiera comprender el significado de la representación -. Pero de todos los símbolos que se usan - dijo el -, ninguno es ton claro como este - y señaló un cuadro de la resurrección de Lázaro.

- Allí también - dijo Honorio -, hay un ancla, signo de la esperanza por la cual los cristianos, mientras se hallan arrojados de un lado a otro por las implacables olas de la ida, se mantienen firmes hacia su hogar celestial.- allá puedes ver el gallo; es el símbolo de la vigilancia, porque el Señor nos dice, "Velad y orad". Igualmente allá tenemos el cordero, símbolo de inocencia y ternura, que al mismo tiempo trae a nuestra memoria al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, que levo nuestros pecados y por cuyo sacrificio tenemos la vida eterna y el perdón. Allí de nuevo tenemos la paloma, que como el cordero representa la inocencia; y otra vez mas la tienes allá, portando la rama de oliva de las paz.- allá están las letras alfa y omega, la primera y la ultima del alfabeto griego, que representan a nuestro Señor; porque tu ya sabes que EL dijo: Yo soy el Alfa y la Omega". Y allí este la corona, que nos recuerda esa corona incorruptible que el Señor, juez justo, nos ha de dar. Es así como nos complace rodearnos con todo lo que nos aviva el recuerdo del gozo que nos espera. Enseñados de ese modo, miramos desde este ambiente de tristeza y tinieblas, y gracias a una viva fe vemos sobre nosotros la luz de la gloria eterna.
- Aquí - dijo Marcelo, deteniéndose -, hay algo que parece adaptarse a mi condición. Suena realmente profético. Quizás yo también me vea llamado a dar mi testimonio de Jesucristo. ¡Oh, que yo sea llamado fiel!.
EN CRISTO, EN TIEMPO DEL EMPERADOR ADRIANO, MARIO, UN JOVEN OFICIAL MILITAR, QUE VIVIO LO SUFICIENTE, DERRAMO SU SANGRE POR CRISTO Y MURIO EN PAZ. ESTE ES UN RECUERDO DE SUS AMIGOS CON LAGRIMAS Y TEMOR.
 
- "En el mundo tendréis tribulación; mas confiad; yo he vencido al mundo". así nos asegura Cristo; pero al mismo tiempo que nos previene contra el mal, nos consuela con su promesa de apoyo. En El hallamos gracia suficiente para nosotros.
- Que el ejemplo del joven oficial sea para mi - dijo Marcelo -. Yo puedo derramar mi sangre por Cristo Jesús lo mismo que el. ¡Que yo muera igualmente fiel como el! Morar aquí entre mis hermanos con epitafio semejante será el honor supremo, y no un mausoleo como el de Cecilia Metela. Y de ese modo siguieron caminando
Marcelo dijo con entusiasmo - ¡Cuan dulce es la muerte del cristiano! El horror de la muerte ha huido. para el se trata solo de un sueño bienaventurado, mientras el espíritu esta con el Señor esperando la resurrección, y la muerte, en vez de causar terror, esta asociada con pensamientos de victoria y reposo...

Indice - Siguiente Capítulo