Maldiciones Auto Impuestas
Uno de los ejemplo usados anteriormente por aquel hombre quien
dijo a su
esposa: "Me enferma la manera como sirves las comidas"
le ocasiono lo
siguiente: Por estas palabras, el sin darse cuenta trajo sobre
sí la
maldición de indignación que le siguió por
el resto de su vida.
Con este ejemplo en la mente, podemos examinar más esta
área de maldiciones
auto-impuestas. Esto es de suma importancia para todos que se
preocupan de
su bienestar personal. Esto expone el poder temeroso de las palabras
que
hablamos acerca de nosotros.
Frecuentemente, como: el bumerang que viene volando hacia atrás
para golpear
al que ha hablado.
En Mateo 12:36-37 Jesús nos da una advertencia solemne
acerca del peligro de
las palabras habladas descuidadamente, 'Mas yo os digo que de
toda palabra
ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en
el día del juicio.
Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras
serás
condenado" Jesús, aquí, está enfocado
-"palabras ociosas"-, palabras
habladas descuidadamente, es decir, sin pensarlo. A menudo, cuando
una
persona dice algo necio o negativo acerca de sí mismo,
se excusa diciendo:
"No estaba hablando en serio". Sin embargo, es precisamente
contra las
palabras de este tipo que no fueron habladas en serio que Jesús
nos advierte
en contra. El hecho de el efecto de sus palabras. Ni nos hace
menos
responsables.
En Proverbios 6:2, Salomón, advierte que el que ha hecha
garantía por sus
vecinos, se hace trampa: 'te has enlazado con las palabras de
tu boca, y has
quedado preso en los dichos de tus labios".
En Marcos 14:66-72.. Escribe, cómo en la corte del sumo
sacerdote, Pedro
negó que era discípulo de Jesús. Para reforzarlo,
él comenzó a maldecir, y
a jurar. En otras palabras, él invocó una maldición
sobre el mismo.
Pedro volvió muy triste, con remordimiento y es probable
que él no comprendí
todas las implicaciones de sus palabras. tres días después
delante de la
tumba vacía, los ángeles dijeron a las mujeres:
"vayan y digan a mis
discípulos - y a Pedro. Pedro, no estaba contado como
uno de los
discípulos. Por sus propias palabras el había perdido
su posición como
discípulo de Jesús.
Mas tarde, en Juan 21:15-17, Jesús abrió la puerta
a Pedro, para recuperar
su posición de discípulo. El preguntó a Pedro
tres veces si le amaba. Cada
ve Pedro contestó afirmativamente. Se sintió triste
que Jesús le preguntara
tres veces le preguntara tres veces, pero el no se dio cuenta
que Jesús
estaba guiándolo en revocar su anterior maldición.
Cada vez que el hacia
una confesión mala, El ahora hacía la confesión
correcta. Sobre esta base,
él fue restaurado como discípulo.
La manera que Jesús trató con Pedro establece
un modelo para todos quienes
necesitan ser librados de la trampa de una mala confesión.
Hay tres pasos
sucesivos: Arrepentir - Revocar - Reemplazar.
Primero, debemos reconocer que hemos hecho una declaración
equivocada y
arrepentirnos.
Segundo, debemos revocarla, esto quiere decir, que debemos
cancelar y/o
desecharla.
Tercero, debemos reemplazar la declaración o confesión
con la correcta.
Estos tres pasos tomados en fe puede librarnos de la trampa.
Génesis 27:12-13 provee otro ejemplo de una maldición
autoimpuesta. Rebeca
estaba persuadiendo a su hijo, Jacob, para engañar a su
padre para obtener
la bendición que Isaac iba a pronunciar sobre su otro hijo.
Jacob quiso
mucho la bendición pero expresó su temor de ser
descubierto:
'Quizás me palpará mi padre y me tendrá
por burlador, y traeré SOBRE MI
maldición y no bendición'
Y su madre respondió: hijo sea sobre mi tu maldición:
solamente obedece a
mi voz y ve y traémelos."
El plan de Rebeca tenía éxito, pero sus propias
palabras le expuso a ella a
una maldición que evito que ella goce de os frutos de su
éxito. Su emoción
pronto llegó a ser pesimista y cínica. Poco después,
la encontramos a ella
diciendo: Jacob toma una mujer de las hijas de esta tierra, ¿Para
qué
quiero la vida?
Casi en seguida Jacob tenían que abandonar su hogar
para escapar de la
venganza de su hermano, Esaú, y él tarda como veinte
años. La Biblia no nos
dice nada del resto de la vida de Rebeca ni como ella murió.
Parece que
ella nunca tenía la satisfacción de ver a Jacob
gozar de la bendición que el
había conseguido por su decepción.
Un ejemplo mucho más trágico de una maldición
auto-impuesta se encuentra en
Mateo 27:20-26. Contra su buen juicio, Pilato consciente soltar
a un
asesino, Barrabás, y sentenciar a Jesús la muerte
en su lugar. para
librarse de este acto, él se lava las manos delante de
la muchedumbre y
dice: "Soy inocente de la sangre de este hombre justo".
La muchedumbre respondió: "Su sangre sea sobre
nosotros y sobre nuestros
hijos."
Estas palabras combinaron dos formas de maldición: una
maldición
auto-impuesta y una maldición generacional, una maldición
sobre sus
descendientes.
La historia objetiva confirma que ambos funcionaban. Dentro
de una
generación, el ejército de Roma había destruido
Jerusalén y dio muerte o
vendió esclavos a toda la población. Desde aquel
tiempo, por XX siglos, han
sufrido por la maldición auto-impuesta.
Cuando Dios llamó a Abraham, el puso una maldición
sobre los que maldijeron
a el o a sus hijos. Dios lo hizo para proteger a Abraham. Dios
pudo
proteger a Israel contra las maldiciones pronunciadas por otros,
pero hubo
una maldición del cual El no pudiera protegerlas. La maldición
que Dios no
pudo para las maldiciones que pronunciaron sobre si mismas.
Lo mismo se aplica a los cristianos gentiles, quienes han llegado
a ser
herederos de la Bendición de Abraham por el nuevo pacto
iniciado por Jesús.
Incluido en las provisiones del pacto es el derecho de invocar
la protección
de Dios contra las maldiciones que proceden de fuentes externas.
Dios no
puede proveer protección para las maldiciones que los Cristianos
pronuncias
sobre si mismos.
Esta es una de las maneras en que los Cristianos frecuentemente
traen sobre
si varios tipos de problemas que no pueden comprender la fuente
de origen.
Por hablar palabras negativas acerca de sí mismos, separan
las bendiciones
de Dios y se exponen a las maldiciones.
La historia de Israel también provee un ejemplo en los
capítulos 13 y 4 de
Numeros. Moíses envió a los doce espías
para espiar la tierra de Canaan,
pues, Dios había prometido a Israel esa herencia. Josué
y Caleb volvieron
con un informe positivo: mientras, el resto era totalmente negativo.
Dijeron: "no podemos ir en contra tel gente, son mas fuertes
que nosotros."
Las palabras habladas por cada uno, sobre si mismos, determinas
su destino.
Números 14:28: "Diles: Vivo yo, dice Jehová
que según habéis hablado a mis
oídos, así haré yo con vosotros".
Los que dijeron que podían entrar en la tierra, entraron;
y, los que dijeron
que no podían entrar no entraron.
Para guardarnos contra una maldición pronunciada sobre
nosotros, debemos
reconocer y guardarnos contra las malas formas de hablar.
La siguiente lista son siete condiciones que pueden indicar
una maldición y
abajo hay ejemplos, malas expresiones que pueden producir las
condiciones
para una maldición.
1. Colapso mental yo emocional
"Estoy volviéndole loco"
"No puedo aguantar más"
"Me enoja solo al pensar..."
2. Enfermedades repetidas o crónicas (especialmente
si es heredado)
"Cuando hay un virus, yo siempre lo encuentro"
"Estoy enfermo y cansado de..."
"Es en la familia, probablemente yo voy a ser el próximo".
3. Esterilidad, una tendencia abortar, o relacionado con problemas
femeninos
"Yo creo que nunca voy a concebir"
"Ya tengo la maldición de nuevo"
"Ya sé que voy a perder esto--siempre pasa esto"
4. Colapso del matrimonio y enajenamiento familiar
"El adivino dijo que mi esposa va a dejarme"
"De ninguna manera siempre sabía que mi esposo iba
a encontrar otra mujer"
"En nuestra familia siempre peleamos como perro y gato"
5. Insuficiencia financiera que persiste
"Yo nunca puedo alcanzar el presupuesto--mi padre era igual"
"No gano lo bastante para diezmar"
"Yo odio a los ricos que siempre consiguen todo lo que quieren
y nunca esto
pasa conmigo"
6. Una tendencia a tener accidentes
"Esto siempre pasa conmigo"
"Yo sabía que había problemas adelante..."
"Yo siempre soy muy torpe"
7. Una historia de suicidios y muertes inexplicables y no naturales
"para que seguir viviendo"
"Sobre mi cuerpo muerto"
"prefiero morir a seguir como soy"
La gente usa este tipo de lenguaje inconsciente está
invitando a espíritu
malos para tomar control de su vida. El tipo del espíritu
que responde es
determinado por el lenguaje usado. Hay clases de espíritus
que corresponden
a cada uno de las categorías de arriba.
Un tipo de espíritu que especialmente responde al tipo
de hablar como está
arriba, bajo suicidios, es el espíritu de la muerte. Produce
una sensación
de que la vida no tiene sentido y sin esperanza y una tendencia
a enfocar
los pensamientos en la muerte. A menudo se manifiesta en una
serie sin fin
de enfermedades físicas que no tienen curación.
Al fin, este espíritu de muerte, empujará a la
persona a suicidarse o causar
su muerte natural.
Recuerden los pasos de la liberación: Arrepentirse--Revocar--Reemplazar.
Algunas personas traen una maldición sobre sí
mismos cuando llegan a ser
miembros de una sociedad secreta que requiere que los miembros
juren bajo
maldición a nunca revelar los secretos de la organización.
SIETE INDICACIONES DE UNA MALDICIÓN
Orlando Nutt
La siguiente es una lista de siete tipos de problemas mencionados
en
Deuteronomio 28, que nos indica que una maldición esta
trabajando:
1. Un colapso mental y/o emocional.
2. Enfermedades repetidas o crónicas (especialmente si
es heredado).
3. Esterilidad, una tendencia a abortar, o relacionado con problemas
femeninos.
4. Colapso del matrimonio y enajenamiento familiar.
5. Insuficiencia financiera persistente.
6. Una tendencia a tener accidentes.
7. Una historia de suicidios y muertes inexplicables y no naturales.
La presencia de sólo uno o dos de estos problemas no
será suficiente en si
para establecer positivamente que hay una maldición. Pero
cuando varios de
los problemas están presentes o cuando cualquiera de ellos
tiende a
repetirse, la probabilidad de una maldición aumenta proporcionalmente.
en
el último caso, es sólo el Espíritu Santo,
quien puede proveer un
diagnóstico correcto.
1. Problemas mentales y/o emocionales.
Las frases que corresponden a Deuteronomio 28, son: locura,
turbación de
espíritu, enloquecimiento, confusión del corazón
y confusión de la
mente.(28,34) Corazón temeroso y tristeza de alma (65).
Las áreas afectadas son descritas, como: el corazón,
el alma o la mente. En
otras palabras son las partes interiores de la personalidad humana
que han
sido afectadas por las fuerzas hostiles.
Tales personas no tienen control completo sobre sus propios
pensamientos,
emociones o reacciones, y se sienten perseguidos, controlados
por algo y se
desesperan.
Hay dos palabras claves: confusión y depresión.
Estas, casi siempre tienen
sus raíces en alguna forma de lo oculto. A menudo, hay
actividad demoníaca.
En la mayoría de los casos, es necesario, tratar con el
involucramiento en
lo oculto, antes de revocar la maldición.
2. Enfermedades crónicas o que se repiten (especialmente
si son
hereditarias).
Las frases que corresponden Deuteronomio 28, son varias: enfermedades
que
consumen (21), de fiebre malignas, inflamaciones (22), llagas,
tumores,
sarna y tiña, y no podrás curarte de estas enfermedades
(27), ceguera (28),
llagas malignas en las rodillas y en los muslos y en todo el cuerpo
sin que
puedas ser curado (35), y todo tipo de otra enfermedad (59).
Esta lista no necesariamente indica que toda forma de enfermedad
es el
resultado directo de una maldición. Hay ciertas palabras
claves que
aparecen: plaga, incurable, extraordinario, temeroso, prolongado.
Estas
sirven como señal de peligro. El las crean lo que podemos
llamar un
"ambiente de maldición". Sugieren que hay fuerzas
malas trabajando.
Hay otro término no usado explícitamente en Deuteronomio
pero es un término
médico, que es: maligno o malignidad.
La definición primaria de maligno, es: tener o mostrar
el deseo de hacer
daño a otros".
Obviamente, este describe a una persona, y no, a una condición
física. Otro
término, es: hereditario. Describe una condición
que pasa de generación en
generación. Esta, es una de las marcas más comunes
de una maldición.
cuando oramos por alguien que tiene una enfermedad hereditaria,
debemos
siempre tomar en cuenta, la posibilidad de una maldición.
3. Esterilidad, una tendencia a abortar o problemas femeninos
relacionados
con el problema.
La frase clave aquí, de Deuteronomio 28, es: "Maldito
el fruto de tu
vientre". (v.18). Esta maldición puede afectar a
cualquiera de los varios
órganos o funciones involucrados en la reproducción.
Este, puede incluir la
inhabilidad de concebir, la tendencia abortar, la falta de menstruación,
la
menstruación irregular, los calambres menstruales exagerados,
la frialdad ,
los quistes, los tumores u otros crecimientos conectados con el
proceso de
reproducción, a veces, esto, afecta a todas las mujeres
de una familia.
4. Colapso del matrimonio y enajenamiento familiar
Un efecto de la maldición es descrito en Deuteronomio
28:41: "Hijos e hijas
engendrarás, y no serán para ti, porque irán
en cautiverio.
Muchos padres han visto a sus hijos e hijas, tomados en cautiverio
por una
subcultura rebelde, dedicados a drogas, sexo, música satánica
y toda forma
de lo oculto.
Malaquías 4:5-6, habla del tiempo antes del día
de Jehová: "He aquí yo os
envió al profeta Elías, antes que venga el día
de Jehová, grande y terrible.
El hará volver el corazón de los padres hacia los
hijos, y el corazón de los
hijos hacia los padres, no seas que yo venga y hiera la tierra
con maldición".
Malaquías, describe: una fuerza mala que trabaja enajenando
a los padres de
los hijos y produciendo un colapso en la relación familiar....
Debemos tomar
los pasos necesarios para revocar la maldición y soltar
a los cautivos.
Malaquías pone su dedo sobre el problema social más
urgente.
a menos que Dios intervenga, el advierte que, esta maldición
que está
destruyendo la vida familiar será extendida a la tierra
entera, trayendo
desastre.
5. Insuficiencia financiera que persiste.
Las frases de Deuteronomio 28, son: " Maldita tu canasta
y tu arteza de
amasar" v.17 "no serás prosperado en tus caminos"
v. 29, "o no tendrás
éxito en lo que haces".
El resumen de esta maldición se encuentra en el v. 47-48:
"Por cuanto no
serviste a Jehová tu Dios con alegría con gozo de
corazón, por la abundancia
de todas las cosas, servirás, por tanto, a tus enemigos
que enviaré Jehová
contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de
todas las
cosas; y el pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta
destruirte."
Moisés, aquí presenta dos alternativas opuestas.
Servir a Dios con alegría,
con gozo de corazón en la abundancia de las cosas o servir
a los enemigos en
pobreza.
El enemigo principal del hombre, es el diablo. La esclavitud
al diablo y a
los vicios es una maldición muy pasada. Tomados los dos
juntos v.47-48,
indican que la prosperidad es una bendición; y, la pobreza
es una
maldición.
2 Corintios 9:8, dice: "Y poderoso es Dios para hacer
que abunde en vosotros
toda gracia, a fin de que teniendo siempre en todas las cosas
lo suficiente,
abundéis para toda buena obra".
En esta oración Pablo resume toda la abundancia de las
provisiones de Dios,
para los cristianos. Pablo, enfatiza aquí, la generosidad
de las
provisiones de Dios para su pueblo. La palabra "abundar"
aparece dos veces
y la palabra "todo" tres veces.
Pobreza y abundancia deben ser definidas.
Pobreza, es tener menos de todo lo que se necesita, para hacer
la voluntad
de Dios en su vida.
Abundancia, es tener todo lo que se necesita parta hacer la
voluntad de Dios
y dar algo para dar otros.
La abundancia de Dios no es provista para derrochar sobre indulgencias
carnales, el criterio de cada creyente debe ser determinado en
relación a la
voluntad de Dios para su vida.
Estas conclusiones acerca de la pobreza y abundancia deben
ser explicadas
aun más. Primero debemos reconocer que la fe para recibir
la abundancia de
Dios va a ser probada. Pueden ser períodos cuando debemos
contentarnos con
lo mismo. (Tales períodos deben ser temporales). Una
vez que nuestros
motivos han sido purificados y nuestra fe ha sido probada; Dios,
nos dará su
abundancia en la medida que el puede confiar en nosotros para
uso de su
gloria.